El Euríbor y la inflación están íntimamente ligados, pero su relación no es directa: entre ambos se interpone la política monetaria del Banco Central Europeo. Entender cómo funciona este mecanismo es fundamental para anticipar la evolución de tu hipoteca.

El mecanismo: del IPC al Euríbor, pasando por el BCE

La cadena causal funciona así:

  1. La inflación sube (los precios al consumo crecen por encima del objetivo del 2%).
  2. El BCE sube los tipos de interés para enfriar la economía y contener la subida de precios.
  3. El Euríbor sube, ya que refleja el coste al que los bancos se prestan dinero entre sí, y este coste está anclado a los tipos del BCE.
  4. Cuando la inflación se modera, el BCE baja tipos y el Euríbor desciende.

El matiz importante es que el Euríbor no reacciona a la inflación actual, sino a las expectativas futuras de tipos. Por eso, a menudo el Euríbor empieza a bajar antes de que el BCE actúe oficialmente: los mercados anticipan.

El ciclo reciente: 2022-2026

El episodio inflacionario que arrancó en 2022 es un ejemplo perfecto de esta dinámica:

  • 2022: la inflación en la eurozona alcanzó un pico del 10,6% en octubre. El BCE comenzó a subir tipos agresivamente. El Euríbor pasó del -0,477% (enero) al 2,828% (diciembre).
  • 2023: la inflación fue cediendo gradualmente (del 8,6% en enero al 2,9% en diciembre). El BCE siguió subiendo hasta septiembre (tipo de depósito al 4,00%). El Euríbor tocó techo en octubre con el 4,160%.
  • 2024: la inflación se acercó al objetivo (2,4% de media anual). El BCE inició los recortes en junio. El Euríbor bajó del 3,609% (enero) al 2,430% (diciembre).
  • 2025: inflación controlada, el BCE completó 8 recortes hasta situar tipos en el 2,00%. El Euríbor bajó hasta el 2,079% (julio) y cerró el año en el 2,268%.
  • Enero 2026: con la inflación en el 1,9% (diciembre 2025), justo por debajo del objetivo, y tipos estables, el Euríbor se sitúa en el 2,245%.

¿Por qué la inflación al 1,9% no hace bajar más el Euríbor?

En diciembre de 2025, la inflación en la eurozona (HICP) se situó en el 1,9%, ligeramente por debajo del objetivo del 2%. Sin embargo, el Euríbor no ha seguido bajando. Las razones son varias:

  • La inflación subyacente sigue en el 2,3%: los servicios continúan en el 3,4%, lo que genera cautela en el BCE.
  • El BCE considera el 2,00% como tipo «neutral»: ni estimula ni frena la economía. No hay urgencia por bajar más.
  • Riesgos al alza: las tensiones geopolíticas, los aranceles comerciales y los precios energéticos podrían reavivar la inflación.

Las proyecciones del BCE de diciembre de 2025 sitúan la inflación en el 1,9% para 2026 y el 1,8% para 2027, en línea con el objetivo. Esto explica el escenario de «esperar y ver» que mantiene el Euríbor estable.

¿Qué vigilar en 2026?

Para anticipar movimientos del Euríbor, conviene seguir estos indicadores:

  • IPC/HICP de la eurozona: el dato de enero de 2026 se publica el 4 de febrero. Será el primero con la nueva metodología COICOP 2018.
  • Decisiones del BCE: próxima reunión el 5 de febrero. Se espera que mantenga tipos, pero cualquier cambio en el lenguaje del comunicado puede mover el Euríbor.
  • Precios de la energía: un repunte del petróleo o el gas podría elevar la inflación y forzar un endurecimiento.
  • Salarios: el BCE vigila especialmente la negociación salarial, ya que subidas excesivas pueden generar inflación persistente.

Implicaciones para los hipotecados

El escenario actual —inflación controlada, tipos estables— es el más favorable para los hipotecados a tipo variable desde 2022. No se esperan sorpresas significativas en las revisiones de 2026, con el Euríbor previsiblemente entre el 2,15% y el 2,30% según FUNCAS y Bankinter.

Para quienes valoren la seguridad frente a posibles repuntes inflacionarios, las hipotecas a tipo fijo en torno al 2,15%-2,50% ofrecen una protección razonable a precios históricamente atractivos.