Con el Euríbor estabilizado en torno al 2,2%-2,3% y el BCE manteniendo el tipo de depósito en el 2,00%, el entorno de inversión en 2026 es radicalmente distinto al de 2023, cuando los tipos estaban al 4%. Este nuevo escenario exige adaptar las estrategias de ahorro e inversión. Repasamos las principales opciones con datos actualizados.

Depósitos a plazo fijo: todavía atractivos, pero menguando

Los depósitos bancarios ofrecen aún rentabilidades razonables, pero inferiores a las de 2024. Las mejores ofertas a enero de 2026:

  • MyInvestor: 4,00% TAE a 1 mes (oferta promocional)
  • Banco Mediolanum MIX PLUS: 3,00% TAE a 12 meses
  • Santander online: 2,78% TAE a 4 meses (con domiciliación)
  • Renault Bank: 2,63% TAE a 36 meses, 2,52% a 24 meses
  • Banca Progetto: 2,55% TAE a 6 meses

Todos los depósitos en la UE están protegidos hasta 100.000 euros por titular y entidad por el Fondo de Garantía de Depósitos. Las mejores ofertas suelen venir de neobancos y entidades extranjeras que operan en España.

Consejo clave: si te interesa la renta fija sin riesgo, bloquear tipos ahora puede ser buena idea. Si el BCE mantiene o baja tipos en el futuro, las ofertas de depósitos seguirán reduciéndose.

Renta fija: bonos y Letras del Tesoro

Las Letras del Tesoro español, que en 2024 generaron colas en el Banco de España, siguen ofreciendo rentabilidades en el entorno del 2,2%-2,5%, en línea con el tipo de depósito del BCE. Para inversores conservadores, una cartera de renta fija diversificada con duración moderada (3 años) puede ofrecer en torno al 3,7% TIR.

El riesgo aquí es direccional: si los tipos bajan, los bonos que ya posees se revalorizan. Si los tipos suben inesperadamente, su precio cae. Con el consenso apuntando a estabilidad en 2026, el riesgo parece contenido.

Renta variable: sectores favorecidos por tipos estables

Un entorno de tipos estables y moderados es generalmente positivo para la bolsa. Los sectores que más se benefician según el análisis de Bankinter para 2026:

  • Tecnología y semiconductores: financiación barata impulsa la inversión en I+D y las valoraciones.
  • Utilities (eléctricas): sus dividendos estables ganan atractivo cuando los depósitos pagan menos. Además, su endeudamiento se abarata.
  • Consumo discrecional: cuotas hipotecarias más bajas liberan renta disponible para consumo.
  • Defensa y ciberseguridad: tendencia estructural al alza del gasto, independiente del ciclo de tipos.
  • Bancos: márgenes comprimidos pero volúmenes altos. En España, las hipotecas firmadas en 2025 alcanzaron las 463.232, el mayor volumen desde 2010.

Las estrategias de dividendos cobran especial sentido: con depósitos pagando menos del 3%, una cartera de empresas con dividendo sostenible del 4-5% ofrece un diferencial atractivo.

Inversión inmobiliaria

Los tipos bajos hacen la financiación más accesible, lo que impulsa la demanda de vivienda y, por extensión, los precios. Las previsiones para 2026 apuntan a subidas del 5-6% en el precio de la vivienda (BBVA Research: 5,3%; CaixaBank Research: 6,3%).

Para el inversor inmobiliario:

  • A favor: financiación barata, demanda sólida, rentas de alquiler al alza.
  • En contra: precios ya elevados, regulación creciente (IRAV, zonas tensionadas), menor rentabilidad por compra respecto a años anteriores.

La paradoja del ahorrador: el Euríbor bajo penaliza al que no invierte

Es importante entender el reverso de la moneda: el mismo Euríbor bajo que alivia a los hipotecados perjudica a los ahorradores conservadores. Quien tenga su dinero en una cuenta corriente al 0% está perdiendo poder adquisitivo con una inflación del 1,9%.

La diversificación se convierte en una necesidad, no en una opción. Combinar depósitos (liquidez y seguridad), renta fija (rentabilidad moderada), renta variable (crecimiento) e inmobiliario (protección contra inflación) es la aproximación más sensata para 2026.

Nota: este artículo es informativo y no constituye asesoramiento financiero personalizado. Antes de tomar decisiones de inversión, consulta con un profesional cualificado.